-Paris dime algo, ¿crees en cosas sobre naturales?
-¿Como fantasmas y esas cosas?- pregunte
Rió un poco -si algo así, digamos, vampiros?
-¿Vampiros?, ¿realmente existen?
-Mira -me tomo la mano y me la coloco en su pecho- siente mi corazón
Yo no alcanzaba a sentir nada, y eso fue lo que le dije.
-¿No te imaginas por qué?- cuestiono Will
Quite mi mano y baje la mirada, algo me imaginaba pero temía decirlo así que dije – No-
-Paris, ve hacia la luna- me pidió
Yo me recosté e hice lo que dijo.
-Es porque….-guardo unos segundos de silencio- bueno, porque yo soy uno.
Gire mi cabeza para lograr ver sus ojos, no dije nada
-En verdad lo soy, soy un vampiro y esa es la respuesta a todas esas preguntas
-No a todas- dije- aun falta una
-¿Cuál Paris?
-¿Cómo es que me encontraste? ¿Por qué es a mí a la visitaste?
-Veras princesa, esta como… predestinado el conocernos, yo sé de ti desde antes que tus papas se conocieran. Como ya habrás comprendido no tengo solo 19 años….
-¿Cuántos son entonces?
-Naci en 1743 en Italia. Haz tus cuentas
Comencé a sacar cuentas con mis dedos- Entonces tienes…. 260 y….-
-267 años, aunque a decir verdad soy algo joven en comparación con otros como yo
-Quieres decir que hay mas…. ¿Vampiros?
-Si, es mas hasta tengo un hermano, aunque el parece un poco mayor que yo, el fue convertido cuando tenía 21 años, yo tenía tan solo 19, suele verse extraño porque somos gemelos.
-Debe ser bueno un hermano que te acompañe a lo largo de tu… de tu vida
-Lo es aunque no es fácil vivir tu vida plenamente cuando sabes que eres inmortal
-¿A qué te refieres Will?
-Mira es que puedes ir por la vida como cualquier otra persona y conocer gente, pero notan algo extraño en ti.
-Bueno si lo entiendo, pero me queda una pregunta más por hacerte…. ¿Es cierto todo eso que las personas… mmm… dicen de.. de los vampiros?
-ja! ¿Lo de la sangre?
Baje la mirada –Si-
-No, acostubramos alimentarnos con sangre de animales- dijo de nuevo con su linda sonrisa.
-¿Y cómo es cuando alguien quiere ser vampiro? ¿No lo tienen que morder?
-Sí, pero ese es un proceso más delicado y tardado, no todos saben hacerlo-
Me mordía los labios -¿y si yo deseara serlo?
-Con eso se comienza, si tu lo deseas si el proceso es “fácil” por así decirlo, si no desearas, sería un procedimiento largo y muy doloroso. Debes estar segura de querer serlo.
-¿Qué hay sobre el sol?
-tú eres muy curiosa cariño! ¿Verdad? Somos como cualquier otra persona en ese aspecto, usualmente estamos entre la sociedad, por todas partes, pero no es difícil saber quien es un vampiro y quién no.
-Ok!..... y…¿Por qué ayer dijiste que eras mi futuro?
-Es que tú debes ser como yo
-¿A qué te refieres?
-El destino ya está escrito, no puedo contarte más. -Will se levanto- Paris, ya es tarde debemos irnos, no quieres llegar tarde a casa ¿verdad?
-Ok!- le dije con una gran sonrisa- pero nos volveremos a ver ¿No?
-Por supuesto! Eres muy hermosa como para dejar de verte.
Creo que cuando dijo eso me sonroje por completo, Will no era un chico como cualquier otro, era especial, tenia algo que me hacia tener una atracción por el a pesar de no conocernos pero como solo habia oscuridad el no lo noto, o al menos lo pensé y con eso empezó todo.
-Vamos!- dijo Wilhelm, al mismo tiempo en que extendía sus alas, me quede atónita. Sus alas eran grandes, emplumadas y negras, ni en algún sueño me hubiera imaginado que un vampiro fuese así, si acaso un ángel, pero con alas blancas. Me acerque a el, lo tome del cuello y me cargo, ni siquiera note cuando ya habíamos comenzado a volar. El viaje fue tranquilo a pesar del frio que hacía.
En menos de 20 minutos ya estábamos en mi casa, Will me dejo en la ventana.
-Oye Will
-Sí, dime Paris
-Puedo contarle lo que paso a…- el me interrumpió
-No Paris, ya sé que Kath es tu mejor amiga pero no puedes hacerlo, bueno no al menos por el momento, después será mejor. Piensa lo que hemos charlado el dia de hoy por favor, la decisión está en ti. Adiós Paris me tengo que ir, además debes dormir, mañana debes ir a la escuela.
-Adiós Will –como pude me acerque a él y le di un beso a la mejilla.
El dijo “Gracias” y de un parpadeo desapareció, fui a mi cama a recostarme un rato, tenía una sonrisa de oreja a oreja, pero en cuanto sentí la almohada mis ojos se cerraron en automático. En mis sueños solo repetía una y otra vez esa plática que tuvimos aquel chico y yo. Comenzaba a imaginar mi vida como Vampiro cuando de repente…..
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